Private Distortion es una serie fotográfica en curso que investiga el cuerpo no como una imagen fija, sino como un campo frágil de percepción.
La distorsión que da origen a esta serie nace del comportamiento óptico de la luz a través del vidrio: la refracción, tratada aquí tanto como fenómeno físico como modelo conceptual. Traducida en un proceso fotográfico controlado, se convierte en un gesto repetible, que fragmenta el cuerpo no al azar sino según una lógica visual interna.
A través de este proceso, la figura se fractura, se estira, se comprime. El cuerpo nunca aparece entero. Parpadea entre visibilidad y desaparición, resistiéndose a la certeza de la mirada y negando un consumo inmediato. Lo que comienza como un gesto formal se vuelve gradualmente psicológico. El espectador no puede poseer la imagen de una sola vez. El ojo debe ralentizarse, ajustarse, reconstruir. En este encuentro inestable, mirar se vuelve íntimo, no porque el cuerpo sea revelado, sino porque es retenido.
Private Distortion desafía la tradición clásica del desnudo fotográfico como claridad y exposición. Aquí, la intimidad surge de la fractura, de la interrupción, de la imposibilidad de un acceso completo. La imagen no se entrega por sí sola. Pide ser completada. La serie avanza más allá de la representación hacia una experiencia perceptiva en la que el acto de mirar se vuelve lento, personal e interior.